domingo, 28 de agosto de 2016

UN SAFARI DOMÉSTICO






¿PARA QUE IRNOS A AFRICA SI PODEMOS TENER UN SAFARÍ EN NUESTRA CASA?

Todo el mundo conoce la gran sensibilidad del género femenino y parte del masculino hacia los pequeños insectos que pueblan nuestras ciudades. Unos más y otros menos, todos en algún momento nos hemos asustado al encontrarnos con ese “BICHO” que aparece en un rincón o que entra por la ventana, dándonos cierto repelús.

María, siempre se consideró muy urbana. Todo comenzó al hacer las tareas del hogar una mañana de verano.  De manera casi autómata María recogió la ropa del tendedor y se dispuso a cambiar las sábanas de la cama.

Imaginaros la situación; ventanas abiertas, ventilando la habitación y María se dispone a hacer la cama, extiende la sábana blanca y sedosa, con mimo, quita las arrugas de forma grácil, sonríe al recordar los momentos vividos la noche anterior. Estira su flexible tronco para llegar bien a las esquinas del colchón, cuando de  repente, una sombra, y a continuación, un zumbido ¡ Bzzzz...!

Un pequeño escalofrío recorre la espina dorsal de María y sus miedos infantiles le vienen a la mente: ¡Diosssssssssss! -Exclama-  ¡Un biiiiiiiichoooo! Así gritaba María cuando era pequeña, -y cuando es mayor aunque ella no lo quiera reconocer- La suerte que tenía de pequeña era que sus padres o su hermano lidiaban dicha batalla contra los bichos o bien el insecticida, pero ahora María, se encontraba sola…!qué drama! La pobre tenía prisa porque había quedado con el novio y tenía poquito tiempo para perderlo con un ser de estas características.

María tuvo que decidir que hacer en ese momento, ¿lo elimino o intento que salga por la ventana? Dónde narices está que no lo veo….María abre la ventana, deshace de nuevo la cama, y no consigue ver al bicho. De repente un zumbido,  junto a la alfombra, una POLILLA ENORME , María se apresura sacando la zapatilla de su pie, cual madre de los 80, apunta, dispara y…..FALLA…. estas madres de ahora no aciertan como las de antes…falta de práctica…
La polilla, asustada, continúa su rumbo errático, lo cual enloquece todavía más a María, ella tiene una solución rápida, el insecticida nunca falla… Después de vaciar medio bote en la habitación y quedar medio intoxicada, a María le parece que el bicho se relame, le gusta la dosis y parece que quiera más, revive, a pesar del histerismo de nuestra protagonista. El bicho quiere guerra, hay que utilizar métodos de última generación, lanzamiento de paño de cocina será lo siguiente…

Con su puntería legendaria los golpes de María iban proyectados donde precisamente no estaba el bicho. El pequeño insecto parecía entrenado por los marines para esta guerra, huía de ella pero insistía en quedarse con ella en la habitación.

Cuando la paciencia de María estaba ya al límite, sonó la música “tachán….!!”y cual Rambo, en versión femenina, se ató el cinturón rojo del albornoz en su frente sudorosa, en una mano el bote de insecticida, en la otra, el matamoscas, sólo le faltaba el machete en la boca. Anudó su camisa bajo su firme pecho y cuando volvió a entrar en la habitación, el pobre insecto la vió, se asustó, y pensó; ¡oh... oh... ésta viene a por míiiii..!

Su ubicación, esta vez era en la cama. Revoleteaba sin consuelo, intentando buscar la salida. María, consiguió con sus sútiles artiMAÑAS (por ser de Zaragoza) y como Agustina de Aragón consiguió derrotar al enemigo y al fin, fue capturado. 
Su cuerpo se agitaba en sus manos, el aleteo de sus alas era cada vez más rápido, buscando su libertad. El pobre animal veía su triste final cada vez más cercano.


María por fin  sonreía. Saboreaba la victoria. Ella tenía un corazón muy sensible, el cual le indicó que abriera la ventana para darle una segunda oportunidad.

María, orgullosa, lo liberó y pese a sus miedos, confiaba en no volverlo a ver NUNCA JAMÁS.


La cacería terminó, y María se apresuraba, estaba acicalándose para la cita con su novio. Todo quedó en una anécdota urbana.  




miércoles, 17 de agosto de 2016

VERANO




Como me encanta el verano.!!
Cuando llegan las ansiadas vacaciones, nuestra vida cambia el chip, y parece que se abra ante nosotros un nuevo mundo,
¡¡ Por fin llegaron ¡¡
Preparamos todo con esmero, hacemos el equipaje, nos cargamos de ilusión y ganas de disfrutar, nos lanzamos a la carretera, y cuando llegamos a nuestro destino, una vez que deshacemos las maletas, nos alienamos, nos igualamos al resto de la gente que nos rodea, acudimos en masa a los mismos sitios, y bien sean destinos de playa, montaña, o al pueblo… en algo coincidimos todos, estemos donde estemos, ya que casi todos llevamos las mismas rutinas.
A mí personalmente me gusta la playa, el mar, las olas y el aroma que lleva la brisa marina. Disfruto con la arena,  el agua, los rayos de sol en mi piel, y con una buena compañía…

Los hoteles de playa , tienen un público muy variopinto, diferentes todos, pero a la vez muy iguales... Los estereotipos no conocen ciudades, regiones ni países.
Una vez instalados, comienza lo que llamamos “nuestras mejores vacaciones”
 Nos levantamos más o menos pronto… algunos madrugan bastante, (son horarios europeos, y el comedor se cierra) y con esa premisa  bajamos a desayunar al Buffet, arrasamos con todo, como si fuera la última vez que comemos caliente, y nos preparamos unos platos, que, en circunstancias normales, jamás se nos ocurriría mezclar tal cantidad de viandas antes de ir a trabajar o a comenzar las tareas cotidianas, pero nos excusamos… “¡¡Estamos de Vacaciones!!  ”  

Ya saciados, comienza la rutina vacacional, bajamos  a la playa o paseamos por la montaña, según sea nuestra ubicación.
Disfrutamos del paisaje, del agua, de las olas… y nos olvidamos durante un rato de las largas semanas de trabajo que hemos dejado atrás por unos días. ¡¡Esto es vida!!   - pensamos…-
Volvemos al Hotel y tras un vermuth, repetimos el ritual, probamos un poco de comida de cada bandeja. Todo nos apetece y nos guste o no, lo probamos todo, en mayor o menor cantidad.
¡¡ Estamos de Vacaciones ¡¡
Después de tan opíparas comilonas toca el ritual más español:  La siesta, el sueño reparador que hace que nuestra digestión sea lo más llevadera posible.
Al despertar, como no, hay que hacer una escapadita a la playa, a la piscina o una visita a los alrededores, que es lo que corresponde antes de asearnos para la cena.

Una buena ducha, y nos arreglamos para la noche, repetimos ritual con la cena, (eso sí, más comedidos) y salimos a disfrutar. Cualquier cosa nos hace evadirnos, unos refrescos en una terraza, unas compras  con sus regateos incluidos en los chiringuitos playeros  o bien unas copas viendo un espectáculo de animación, o un rato bailando tomando algo en el pub más cercano, se trata de disfrutar, para eso hemos venido…

Todo esto forma parte, en mayor o menor medida de las vacaciones más o menos estandarizadas de la sociedad.

                Me encanta la cantidad de olores que se pueden distinguir cuando subes en el ascensor de un hotel, al coger la comida en el bufett del restaurante, al pasear por sus calles, al cruzarnos por los pasillos… Todos tenemos nuestro olor, nuestra fragancia, nuestro perfume, y es ahora cuando se nota la rara  combinación de fragancias mezcladas con protectores solares,  con champú y cremas para la piel, no en vano, es en verano, cuando comprobamos que nuestra piel adquiere ese tono bronceado tan bonito  y sin darnos cuenta nos dedicamos más tiempos para cuidarnos, para ponernos cremas, peinarnos mejor, perfumarnos… tenemos más tiempo para nosotros mismos, y a todos nos gusta estar más guapos/as.
Todo esto hace que tengamos un aspecto relajado, el sol, la tranquilidad, las comilonas, etc. hacen que se refleje en nuestra cara una felicidad que dura pocos días, buen color y sin ojeras, ¡¡ Lo que todo mortal firmaría para tener el resto de sus días...!!

Necesitamos el verano, y como todo, al final hasta de lo bueno se cansa uno, cuando llevas una semana haciendo lo mismo se convierte en rutina de ahí que escuchemos la frase “casi tenía ganas de volver a trabajar…estoy de cansada, necesitaría otras vacaciones para descansar de las vacaciones…” Así somos. La cosa es quejarnos siempre por todo…

Un espectáculo de gran variedad es sentarte en una terraza y observar a la gente, niños correteando por doquier, jóvenes adolescentes con las hormonas alteradas, chicas provocando a los chicos, con la necesidad de llamar la atención y tener sus primeras experiencias. Adultos que quieren estar tranquilos tomando algo, y jóvenes y adultos que prefieren el bullicio, el baile o las copas, para poder disfrutar de la noche del verano.
Esa es la magia de ambiente playero, quizá porque es la alternativa a la rutina diaria.
Por hoy, no os doy más mal…pero os dejo una reflexión de medianoche…
Nunca entendí por qué en los hoteles se sirve tan pronto el desayuno. Supongo será por los extranjeros, pero hay veces que te tienes que levantar a desayunar y volver a la cama…
Besicos..cos  con aroma a sal marina y disfrutad del verano…   



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De nuevo, mi pretendiente, no sabemos si por el calor que nos viene atacando o por qué, ha resurgido de entra las cenizas,  nos deja un claro día a día….

“Son las cinco.
Una tarde más termino mi trabajo y me voy a casa. Como siempre,recuerdo a esa persona que conocí en aquella fiesta y que me ignoró.
Sólo Dios sabe que aquel día cambio mi vida, aquellos ojos, aquella sonrisa, esa maravillosa belleza me cautivó desde el primer momento.
Y yo sigo pasando mi triste existencia pensando en que un día me hablarás.
Imagino tus palabras, y muero por oírte pronunciar mi nombre, sentir tus ojos mirándome, diciéndome cualquier cosa.
Sé que mañana al despertar volveré a pensar en ti, en esa persona que aunque no sepa quién soy, es el amor de mi vida, será mi consuelo y mi sosiego.
¿Sabes? Dejé todo lo que me unía a este mundo por una mirada tuya, y lo dejé sabiendo que seguramente nunca la obtendría, pero soy feliz imaginando cada día, que alguna vez, añorarás mis besos y mi mirada, que un día seré algo importante para ti.
Mientras tanto, seguiré imaginando que un día serás mía.
Ese será el día más feliz de mi vida y podré ya morir, sabiendo que te has fijado en mí.
Mientras tanto recibe esta misiva.
Te quiero."

jueves, 4 de agosto de 2016

AGOSTO Y CALOR…



Por vosotros, mis queridos lectores. 
Agosto y calor:
Una buena combinación para seguir hablando de moda. Con estos calores la diversidad vistiendo es espectacular. 


Este año se han puesto de moda las sandalias plateadas, doradas, con brillantes, y las esclavas, eso sí, todas ellas muy cómodas. 

Por una vez han pensado en nuestros pies y en la motivación de poder andar y pasear sin tacones, según nos apetezca. 
Chicas: Las piernas morenitas y bien depiladas, que vemos cada “monoo..” con pelos y quedan fatal. No todo vale en el mundo de la moda, pese a lo que algunos piensen, (que para todo hay...) una buena depilación es algo imprescindible.


Entre las jovencitas han causado furor “los shorts,” una prenda que ya llevábamos en los años 80 y que también, pese a las críticas actuales, enseñábamos parte del cachetillo del trasero, así que no se de que nos escandalizamos…
Algunas incluso se ponen unos shorts anchos por delante y muy cortitos de tal forma que cada vez que andan las vistas pueden ser maravillosas…eso tampoco es estético, aunque sí fresco y cómodo, (es lo que pensarán, supongo…)
Los más jóvenes siguen utilizando camisetas y tops para evitar el calor. Las mujeres llevan más vestidos frescos de diferentes estampados y distintas larguras, eso sí, condición indispensable la comodidad. El vestido le ha quitado protagonismo a la falda.
 Para citas nocturnas no olvidéis poneros un poquito de tacón. Un buen zapato combinado con vuestro bolso y con la bisutería o joyas justas para no recargar el vestuario. Un buen zapato combinado con vuestro bolso, dará un toque de distinción a vuestro vestido. Los señores, prohibidas las bermudas para salir por la noche, no son nada elegantes. Una camisa de lino blanca con el color moreno de la piel hará estragos entre el género femenino.

Uno de mis sombreros
Un complemento ideal que a mí me encanta es el sombrero. 
Yo tengo 4, y una pamela que voy combinando según voy vestida y según el momento.
Lo que si es verdad, es que aquí en la ciudad te miran como un bicho raro cuanto te pones un sombrero, pasa lo mismo con los gorros, cosa que no entiendo, es señal de distinción y clase, y son prácticos. Quitan el sol y el frío, pero nuestra cultura hace que no los veamos con muy buenos ojos y los usemos poquito. Eso sí, cuando como veraneantes nos dirigimos a sitios de playa, allí no miramos nada, nos ponemos igual unas bermudas, que un sombrero, es como normal y obligado por estar en la costa.



No nos damos cuenta de que en la ciudad hace más calor que en la costa, dónde la temperatura es más suave, y debemos protegernos de ello.
Para protegernos del calor que tenemos en España debemos de vestir frescos. Aunque, en contra de lo que dicen los dermatólogos, vamos vestidos con prendas claras, blancas, beige para no pasar calor. Justamente lo contrario que opinan ellos, ya que el color del verano debería de ser el negro, colores oscuros para protegernos de los rayos solares, y telas densas que protejan de los temidos rayos UVA.
Mirad este enlace:

Y para terminar unas gotitas de perfume bueno, después de la ducha, en zonas de pulso,  detrás de oreja, cuello y muñecas para liberar el aroma escogido, eso sí sin frotarlo.
¿Conocéis el perfume de feromonas?, es un perfume muy especial que os ayudará a atraer al sexo opuesto (este tema lo trataremos en el siguiente blog).


          No se os debe olvidar: UNA BUENA COMPAÑÍA que sea divertido/a, es garantía de que la noche se hará corta y feliz.


SEGURO QUE AHORA OS GUSTA TODAVÍA MÁS EL VERANO…



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Os dejo con una parte de sentimientos. 
Mi admirador secreto se ha debido de olvidar de mí, ya no me escribe, así que…algo habrá que hacer ¿no?


CUANDO UN HOMBRE AMA A UNA MUJER….

Bonito y atractivo es el verano. Adolescentes con las hormonas revolucionadas, y sus posturitas en bancos y paseos, nos hacen volver a aquellos tiempos dónde el amor tenía otro concepto. 
El amor, es importante en nuestras vidas, más de lo que pensamos, aunque mostremos nuestro caparazón hacia los demás al hablar de él.
Quién fuera adolescente, para volver a sentir un corazón estremecido, mariposas en el estómago revoloteando, pupilas dilatadas que prometen amor eterno, esa delicadeza al acariciar la piel de tu pareja, esa piel de gallina al menor roce, hace que volvamos a sentir que estamos vivos.

No nos olvidemos de que el amor no tiene edad. Es bonito despertar de nuevo esas emociones que teníamos tan lejanas y que aun recordamos al conocer a alguien.

Y digo yo: ¿porque no vuelven a abrir esas discotecas a las que íbamos cuando yo tenía 18 años?..  a las cuales estábamos deseando ir viernes y sábados, ilusionados toda la semana, para bailar y poder conocer en el momento mágico de las canciones lentas a tu pareja, esa timidez al escuchar "las lentas"... y esconderse...aunque estuvieras deseando que te sacaran a bailar… 
Y que deciros de los reservados, donde nunca encontrabas un hueco...


Todo ha cambiado mucho, es diferente, y ahora, para poder gustar a una mujer, la juventud - y algunos menos jóvenes- piensan que bebiendo alcohol es más fácil... se equivocan.

Sólo me queda daros las buenas noches y que durmáis dulcemente. Y para los que podéis disfrutar de las vacaciones, pasadlo genial, como si fueran las últimas de vuestra vida.

Muchos besicos cos...cos..., con plumitas de almohada que suavizaran vuestros sueños.